"Vampiro, Humano, Unicornio, que mas da solo quiero que sea Feliz"
-Dracula
Sos Feliz?
Las definiciones de felicidad
son tantas como seres humanos. Si nos refugiamos en la ciencia, podemos afirmar
que la felicidad depende a la proporción entre emociones positivas y
negativas que experimenta el ser humano. Aristóteles
uno de los padres de la filosofía occidental habla de la felicidad como el fin
más elevado de la humanidad.
Las personas creen que si consigues
un objetivo determinado son felices, sin embargo, cuando llegan a ese objetivo
se sienten desilusionados. llegar a un punto determinado conlleva un bienestar temporal,
no hay una subida a la felicidad. Es lógico que, si
estamos ante una amenaza y, en consecuencia, sentimos ansiedad, queramos dejar
de sentirla, fundamentalmente porque eso significará que ha desaparecido la
amenaza.
En este sentido podemos calificar
las emociones como negativas cuando deseamos que desaparezcan. A la inversa,
cuando queremos que permanezcan las consideraremos positivas.
En la actualidad existen muchas
barreras para lograr ese punto de bienestar, ya que la personas tienen
problemas económicos, sociales y sentimentales, y al no lograr resolverlos su
atención solo se encuentran en aquellos problemas y caen en la depresión.
Hasta no hace tanto, la psicología aplicada se
centraba en el estudio de los trastornos
mentales y de las pautas de comportamiento poco apropiadas.
Desde los primeros conductistas, que básicamente querían convertir a los niños en máquinas de cumplir los objetivos que les ponían sus padres, pasando por los discípulos directos de Sigmund Freud, para quienes prácticamente todas las personas tenían problemas mentales, esta joven ciencia parecía orbitar alrededor de la idea del mal menor: mejor mitigar los síntomas de este trastorno que dejar que se exprese, mejor emplear tiempo y esfuerzo en corregir estos comportamientos que hacer que se sigan expresando, etc.
Desde los primeros conductistas, que básicamente querían convertir a los niños en máquinas de cumplir los objetivos que les ponían sus padres, pasando por los discípulos directos de Sigmund Freud, para quienes prácticamente todas las personas tenían problemas mentales, esta joven ciencia parecía orbitar alrededor de la idea del mal menor: mejor mitigar los síntomas de este trastorno que dejar que se exprese, mejor emplear tiempo y esfuerzo en corregir estos comportamientos que hacer que se sigan expresando, etc.
Según Robert Waldinger, el actual director de este proyecto, la respuesta es “Las relaciones sociales cálidas y basadas en la confianza. Al examinar las variables que están relacionadas con la percepción de ser feliz, la mayoría de ellas hacen referencia al modo en el que nos relacionamos. No solo importa tener muchas personas con las que se ha podido contar a lo largo de la vida: también es relevante la calidad de estas relaciones, el grado en el que sabemos que podemos confiar en ellas”.
Bueno en fi, ser feliz significa,
alcanzar las metas que todos nos prometemos, todos tratan de alcanzar la
felicidad. Unos son felices ganando dinero, recibiendo honores y otros
trabajando, o con algún pasatiempo. Cada cual posee el secreto de su propia
felicidad. Por eso se es muy importante conocerse y estar en paz consigo
mismo.
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